La red de turismo sostenible de las Islas Canarias ha dado un paso adelante tras la celebración del primer foro de líderes Soy Canary Green, que reunió en Tenerife a empresas turísticas, municipios, embajadores y organizaciones colaboradoras. El evento reconoció a 50 empresas y consolidó una plataforma diseñada para conectar el turismo responsable con la experiencia cotidiana del visitante.
El foro, celebrado en la Bodega El Lomo en Tegueste, se organizó en torno a la iniciativa Soy Canary Green, promovida por la Asociación de Municipios Turísticos de Canarias (AMTC). Este proyecto no es una campaña puntual de un destino ni un evento de premios aislado, sino un intento de construir una red práctica en torno a la sostenibilidad, la digitalización, la gestión de destinos, la identidad local, el comportamiento del visitante y la cooperación entre los sectores público y privado en los municipios turísticos más concurridos de las islas.
Para los visitantes, esta noticia es relevante porque demuestra cómo las Islas Canarias están trabajando para que el turismo responsable sea más fácil de identificar y practicar. El turismo sostenible suele sonar abstracto hasta que se materializa en los lugares que los turistas realmente utilizan: hoteles, atracciones, experiencias guiadas, bodegas, proveedores de excursiones, sistemas de reserva, playas, servicios de movilidad, proyectos de bienestar animal, museos, parques y negocios locales. Soy Canary Green busca trasladar ese debate de los eslóganes a lugares, servicios y opciones reconocibles.
El foro reconoció a 50 empresas con el distintivo Soy Canary Green, destacó la labor de 20 embajadores del proyecto y dio la bienvenida a nueve organizaciones como socios estratégicos. Asimismo, creó un punto de encuentro para que instituciones y empresas debatan cómo proteger el territorio, diversificar la oferta turística, mejorar la experiencia del visitante y convertir la sostenibilidad en una práctica empresarial habitual, más allá de una etiqueta decorativa.
Un foro construido sobre la cooperación, no solo sobre los premios
El primer punto importante es que el encuentro de Tegueste no se planteó únicamente como una ceremonia. Soy Canary Green lo describió como un espacio para reconocer, compartir y seguir construyendo alianzas. Esta distinción es fundamental en un destino donde el turismo es tanto el principal motor económico como una de las mayores fuentes de presión sobre la vivienda, la movilidad, los espacios naturales, los servicios públicos, el uso del agua, la gestión de residuos y la identidad local.
Las Islas Canarias reciben millones de visitantes cada año porque ofrecen sol garantizado, paisajes volcánicos, complejos turísticos de playa, atracciones familiares, cultura gastronómica, actividades al aire libre durante todo el año y experiencias insulares inusualmente variadas a poca distancia. Esas mismas fortalezas suponen un reto de gestión. Un modelo turístico mejor no puede depender solo de pedir a los visitantes que se comporten mejor, ni solo de pedir a los hoteles que reduzcan el consumo energético, ni solo de que los municipios añadan señalética. El trabajo práctico debe unir todas esas piezas.
Por eso es importante el énfasis del foro en las empresas, embajadores, municipios y socios estratégicos. El enfoque de red reconoce que las vacaciones de un visitante se ven moldeadas por muchas pequeñas decisiones: dónde alojarse, cómo moverse, qué atracciones visitar, qué excursiones reservar, si se respetan las áreas protegidas, si los productos locales son fáciles de encontrar, si la información es clara y si las empresas explican la sostenibilidad de una forma que resulte útil en lugar de moralizante.
Las 50 empresas reconocidas tienen como objetivo hacer que esa red sea más visible. Los 20 embajadores aportan al proyecto una vía más humana hacia el territorio, vinculando la sostenibilidad a las personas, la cultura, la artesanía, la naturaleza, la gastronomía, la práctica empresarial y el conocimiento local. Los nueve socios estratégicos expanden el proyecto más allá de la marca municipal y le otorgan una base más sólida en investigación, formación, desarrollo de producto, innovación, conservación y operaciones turísticas.
Por qué destacan Loro Parque, Siam Park y Poema del Mar
Entre los nombres más reconocibles vinculados al foro se encuentran Loro Parque, Siam Park y Poema del Mar, tres grandes atracciones turísticas asociadas al Grupo Loro Parque. Su reconocimiento con el distintivo de sostenibilidad Soy Canary Green aporta a la historia un gancho turístico claro, ya que no se trata de operadores de nicho, sino de atracciones de alto perfil visitadas por turistas de toda Europa y más allá.
Loro Parque, en Puerto de la Cruz, es una de las atracciones más conocidas de Tenerife. Siam Park, en el sur de la isla, es uno de los principales reclamos de ocio para familias y turistas. Poema del Mar, en Las Palmas de Gran Canaria, se ha integrado en la oferta de la capital, especialmente para viajeros que combinan estancias urbanas con escalas de cruceros, días de playa, compras, gastronomía y visitas culturales.
Cuando atracciones de esa envergadura se integran en una red de sostenibilidad, su influencia potencial es mucho mayor que la de las propias organizaciones. Las grandes atracciones se comunican con sus clientes antes, durante y después de la visita. Gestionan flujos de transporte, colas, energía, agua, residuos, alimentación y mercancías. También moldean las expectativas sobre lo que deben incluir unas vacaciones en Canarias. Si las grandes atracciones presentan la sostenibilidad como parte de la calidad, y no como un extra opcional, pueden ayudar a normalizar la idea ante un público mucho más amplio.
El foro también marcó la entrada de la Fundación Loro Parque como socio estratégico de Soy Canary Green. Esto es relevante porque la fundación aporta un perfil consolidado de conservación y educación a un proyecto centrado en transformar la práctica turística. La pregunta útil para la economía del visitante no es si cada turista lee las estrategias de sostenibilidad —la mayoría no lo hará—, sino si los sistemas que rodean sus vacaciones hacen que las mejores opciones sean más accesibles, comprensibles y atractivas.
Qué pretende Soy Canary Green
Soy Canary Green forma parte de la estrategia más amplia Canary Green, promovida por la AMTC y sus municipios turísticos asociados. La iniciativa reúne a 14 destinos: Adeje, Arona, Guía de Isora, San Miguel de Abona, Santiago del Teide y Puerto de la Cruz en Tenerife; Mogán y San Bartolomé de Tirajana en Gran Canaria; Tías, Teguise y Yaiza en Lanzarote; y Pájara, La Oliva y Antigua en Fuerteventura.
Esta lista es significativa porque incluye muchos de los municipios turísticos más concurridos y conocidos del archipiélago. Costa Adeje, Los Cristianos, Playa de las Américas, Puerto de la Cruz, Puerto Rico, Mogán, Maspalomas, Playa del Inglés, Puerto del Carmen, Costa Teguise, Playa Blanca, Corralejo, Caleta de Fuste y Jandía forman parte de la geografía turística representada por estos municipios o sus áreas de influencia.
El objetivo declarado del proyecto es preservar el valor natural, cultural y social de las Islas Canarias, apoyando al mismo tiempo un modelo turístico más sostenible, participativo y consciente. En términos prácticos, el programa apunta a herramientas digitales, inteligencia de destinos, movilidad sostenible, información al visitante, control de la calidad del agua, gestión de aforo en playas y aparcamientos, carga de vehículos eléctricos, iluminación eficiente, visibilidad de los negocios locales y formación.
Estos elementos pueden sonar técnicos, pero conectan directamente con la experiencia vacacional. Una zona de baño más limpia, un aparcamiento de playa mejor gestionado, información más clara sobre negocios responsables, menos congestión en las calles turísticas, mejor acceso a productos locales y datos de visitantes más fiables pueden mejorar el viaje. La sostenibilidad gana credibilidad cuando ayuda a que un destino funcione mejor tanto para los residentes como para los visitantes.
| Detalle del foro | Por qué es importante para visitantes y empresas turísticas |
|---|---|
| 50 empresas reconocidas con el distintivo Soy Canary Green | El turismo responsable se hace más visible en negocios reales utilizados por los viajeros. |
| 20 embajadores destacados | El proyecto gana voces locales vinculadas a la cultura, el territorio, la identidad y la práctica diaria. |
| Nueve socios estratégicos integrados | La red puede conectar el turismo con la conservación, la tecnología, la investigación, la formación y el desarrollo de producto. |
| Loro Parque, Siam Park y Poema del Mar reconocidos | Las grandes atracciones pueden llevar el mensaje de sostenibilidad a una gran audiencia de visitantes. |
| Municipios turísticos de la AMTC involucrados | La iniciativa llega a muchas de las zonas turísticas más visitadas de las Islas Canarias. |
Un tipo de sostenibilidad más útil para los viajeros
Una de las debilidades de los mensajes sobre turismo sostenible es que pueden volverse demasiado generales. Se dice a los viajeros que respeten el destino, ahorren agua, reduzcan residuos y apoyen a los negocios locales, pero no siempre se les muestra cómo hacerlo en términos prácticos. Es posible que no sepan qué empresas han realizado cambios verificables, qué experiencias apoyan a las comunidades locales, qué opciones de movilidad son realistas o qué acciones son más importantes en un lugar específico.
Una red como Soy Canary Green puede ayudar si hace que las opciones sean más legibles. Un visitante que se aloja en el sur de Tenerife, el sur de Gran Canaria, Lanzarote o Fuerteventura es más propenso a actuar de forma responsable cuando la orientación es visible en el momento adecuado: durante la reserva, en la recepción del hotel, dentro de una atracción, en una aplicación municipal, en un punto de acceso a la playa, en un aparcamiento, en la confirmación de una excursión o en un directorio de negocios locales.
El proyecto también responde a un cambio en las expectativas de los visitantes. Muchos viajeros siguen eligiendo las Islas Canarias principalmente por el sol, las playas y la relación calidad-precio, pero los visitantes recurrentes buscan cada vez más vacaciones más ricas: gastronomía local, vino, artesanía, naturaleza, senderismo, cultura, visitas a pueblos, experiencias marinas y excursiones de menor impacto. El turismo sostenible es más fuerte cuando mejora esas experiencias en lugar de pedir a la gente que disfrute menos.
Por ejemplo, un visitante que descubre una bodega local, un operador marino responsable, un restaurante rural, una ruta cultural guiada o una atracción concienciada con la conservación puede gastar más a nivel local y llevarse una impresión más profunda de la isla. Una familia que recibe consejos claros sobre el aforo de las playas, el transporte o el uso del agua puede disfrutar de unas vacaciones más fluidas. Un complejo turístico que reduce la congestión y mejora la gestión de los espacios públicos se vuelve más agradable, no menos turístico.
Por qué los municipios son fundamentales en esta historia
El papel de la AMTC es importante porque el turismo en las Islas Canarias se experimenta a nivel local. Las estrategias regionales marcan el rumbo, pero los visitantes sienten la gestión turística en las calles, playas, paseos, paradas de autobús, paradas de taxi, zonas comerciales, puntos de acceso a espacios naturales, recintos de eventos y zonas turísticas de los municipios.
Un hotel puede reducir su propia huella, pero si el complejo turístico que lo rodea tiene una movilidad deficiente, señalización débil, residuos mal gestionados o zonas públicas congestionadas, la experiencia del visitante sigue viéndose afectada. Una atracción puede tener sólidas credenciales de sostenibilidad, pero si los clientes llegan en miles de coches individuales porque el transporte público o los traslados coordinados no son convenientes, el impacto general persiste. Un municipio puede instalar mejores sistemas, pero las empresas deben comunicarlos y los visitantes deben entenderlos.
Por eso es útil una red municipal. Adeje y Arona se enfrentan a presiones diferentes a las de Teguise o La Oliva. Mogán no es lo mismo que Puerto de la Cruz. Playa Blanca, Puerto del Carmen, Maspalomas, Corralejo y Costa Adeje tienen cada uno su propia estructura turística, mezcla de visitantes, patrón de transporte y entorno medioambiental. Pero comparten suficientes desafíos como para beneficiarse de herramientas comunes y aprendizaje compartido.
Para las empresas turísticas, el mensaje del foro es que la sostenibilidad se está convirtiendo en parte de la competitividad del destino. No se trata solo de cumplimiento normativo o imagen pública. Afecta a la contratación de personal, los costes operativos, la confianza del cliente, la calidad del producto, la aceptación local y el acceso a largo plazo a los paisajes y comunidades que hacen posibles las vacaciones.
Qué significa esto para las vacaciones en las Islas Canarias
Los viajeros no deben interpretar el foro como una señal de nuevas restricciones, requisitos de entrada o normas vacacionales. No cambia la forma en que los visitantes reservan vuelos, hoteles o paquetes turísticos. No hay ninguna nueva tasa turística en este anuncio, ni límite de acceso a los complejos turísticos, ni instrucciones para evitar las principales atracciones de las islas.
La interpretación más realista es que las Islas Canarias están intentando que su modelo turístico sea más organizado, esté mejor informado por datos y esté visiblemente más conectado con el valor local. El cambio puede aparecer gradualmente a través de mejor información, empresas más reconocidas, más herramientas digitales, más opciones de movilidad sostenible, campañas municipales más claras y vínculos más fuertes entre atracciones, productos locales y comportamiento responsable del visitante.
Para los turistas, la respuesta práctica es sencilla: busquen empresas que expliquen lo que hacen, no solo lo que venden. Pregunten en los hoteles y en los mostradores de excursiones por las opciones locales. Respeten las normas de las playas y los espacios naturales. Utilicen información oficial siempre que sea posible. Elijan experiencias que conecten con la isla en lugar de tratarla solo como un telón de fondo. Al visitar las principales atracciones, presten atención a los mensajes de conservación, educación y reducción de residuos, ya que cada vez forman más parte del futuro del destino.
Para los visitantes recurrentes, esto podría hacer que las vacaciones sean más interesantes. Una red de turismo sostenible más fuerte puede orientar a los viajeros hacia experiencias que quizás se hayan perdido: enoturismo en Tenerife y Lanzarote, interpretación marina, artesanía local, educación responsable sobre la fauna, pequeños productores, rutas de senderismo, gastronomía rural, patrimonio cultural e iniciativas turísticas diseñadas para reducir la presión sin reducir el disfrute.
El argumento empresarial detrás del mensaje verde
Las Islas Canarias no necesitan la sostenibilidad porque suene bien en un folleto. La necesitan porque el turismo depende de recursos que pueden verse dañados por un éxito mal gestionado. Las playas, el agua, los paisajes, la biodiversidad, los espacios públicos, las comunidades locales y la disponibilidad de trabajadores no son elementos decorativos de fondo. Son parte del producto.
Por eso el enfoque del foro en las alianzas es más que un lenguaje cortés. Un destino con un alto número de visitantes no puede resolver la sostenibilidad mediante gestos aislados. Necesita que las empresas cambien sus operaciones, que los municipios gestionen el espacio, que los proveedores de tecnología mejoren la información, que las atracciones eduquen a gran escala, que los residentes vean los beneficios y que los visitantes entiendan su papel sin sentirse molestos.
El reconocimiento de 50 empresas otorga al programa una base práctica. Los embajadores ayudan a llevar el mensaje más allá de las instituciones formales. Los socios estratégicos pueden apoyar la siguiente etapa con experiencia. La participación de las grandes atracciones da visibilidad a la iniciativa. El reto ahora es convertir esa visibilidad en mejoras útiles y medibles que los visitantes puedan reconocer sobre el terreno.
También hay un punto relevante para el SEO en la planificación de viajes: el turismo sostenible en las Islas Canarias ya no trata solo de escapadas rurales remotas o pequeños eco-lodges. Está entrando en la economía turística convencional. Eso incluye parques temáticos, acuarios, municipios turísticos, tecnología de reservas, control del agua, sistemas de aforo en playas, redes de productos locales y planificación de la movilidad. Para un destino construido sobre la accesibilidad masiva, esa integración es esencial.
Una señal de hacia dónde se dirige el turismo en las Islas Canarias
El primer foro de líderes Soy Canary Green debe entenderse como una señal más que como una transformación terminada. Muestra la dirección del viaje: más cooperación, más empresas responsables visibles, más coordinación municipal, más atención al comportamiento del visitante y más esfuerzo por conectar la sostenibilidad con la calidad.
Para la audiencia de FlyToCanarias, la conclusión práctica es sencilla. Las vacaciones en las Islas Canarias no se están volviendo menos acogedoras porque la sostenibilidad esté ganando peso en la agenda. El argumento más sólido es el contrario: una mejor gestión es lo que mantiene a las islas disfrutables, distintivas y resilientes para futuros viajes.
Los visitantes seguirán viniendo por las playas, el sol, los hoteles, los parques, las actividades familiares, la vida nocturna, el senderismo, la gastronomía y los viajes entre islas. Lo que está cambiando es la expectativa de que estas experiencias se gestionen con más cuidado por los lugares y las personas que hay detrás. Si Soy Canary Green puede ayudar a que ese cuidado sea visible, fácil de entender y útil en las decisiones reales de vacaciones, el foro de Tegueste puede resultar ser más que un evento de networking. Puede convertirse en parte de la infraestructura práctica de una mejor economía del visitante en las Islas Canarias.